jueves, 26 de abril de 2012

"Infierno en la torre" (1974).


-- "The Towering Inferno" (título original en inglés), "El coloso en llamas" (título en España). Estados Unidos. Año 1974.
-- Dirección: John Guillermin, con secuencias de acción dirigidas por Irwin Allen.
-- Actuación: Steve McQueen, Paul Newman, William Holden, Faye Dunaway, Fred Astaire, Susan Blakely, Richard Chamberlain, Jennifer Jones, O.J. Simpson, Robert Vaughn, Robert Wagner, Susan Flannery, Sheila Allen, Norman Burton, Jack Collins.
-- Guión: Stirling Silliphant, basado en las novelas "The Tower" de Richard Martin Stern, y "The Glass Inferno" de Thomas N. Scortia y Frank M. Robinson.
-- Banda Sonora: John Williams.

-- "Infierno en la torre" en IMDb.
-- "Infierno en la torre" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El más chulialto rascatechos de San Francisco está por ser inagurado. La gente mira parriba y dice "chuaaaaaá... ¿y va a poer respirah la gente allá arría?". Pero su arquitecto está insatisfecho (Paul Newman y sus ojazos azules, por más señas). Cantidad (de pisos en este caso) no equivale a calidad de vida, y pues bien, mejor irse a un lugarcito chico en donde se puedan hacer cositas de madera como chalés e iglesias rurales, suponemos. Pero las cosas se le van a poner difíciles porque su mujercita, muy '70s y liberada ella (Faye Dunaway, en los años que estaba la mortadela de buena), acaba de obtener un peazo puesto en el laburo, y ahora debe elegir entre seguir al money o al love (Sandra Bullock y Reese Whiterspoon no se inventaron nada, ya lo ven). Mientras tanto los preparativos para la inaguración del rascacielos están a toda popa, y se hacen algunas comprobaciones de rutina. En medio de ellas, ¡UPS!, es una de desastres, así es que algo tiene que salir mal, o no hay desastre ni movie. De manera que salta una chispita en un circuito eléctrico. Llaman al arquitecto y sofocan el asuntillo, pero en medio de todo eso, una bodeguita perdida en medio de los ytantos pisos le toma el gustito a eso de la piromanía, y empieza a arder por su cuenta. El arquitecto, por su parte, sale lanzao a buscar al yerno del constructor, que se ha encargado de la construcción misma, y que para ahorrar (y ahorrarse, presumiblemente) costos, ha puesto materiales de clase B en un edificio clase A, y de ahí todo el desaguisao. El famoso yerno (Richard Chamberlain, con una cara de sodomita activo de encargo), además de poco fiable, más encima en la fiestorrita va a tratar de agarrarle la presa al arquitecto, miren qué carajo el hombre. Empieza la fiesta, y el incendito en la bodega, que ha tenido todo el tiempo del mundo para crecer y alimentarse, estalla por fin. De a poquito, Paul Newman empieza a darse cuenta de que el asunto crece y crece, y pide que se cancele todo. Pero como esta peli es un año antes del tiburón de Steven Spielberg, los jerifaltes no han aprendido eso de que siempre es mal negocio no cerrar la playa por la imagen porque al final la imagen se va al carajo igual. Que la fiesta sigue, vamos. Pero como la cosa está cada vez más que arde, esto en sentido literal, pues obligaos a llamar al jefe de bomberos, que es igual de chulazo que Paul Newman, porque es el chulazo de Steve McQueen. Sí, señores. En esta peli, el incendio es tan de órdago, que requiere no a un chulo sino dos, a Paul Newman y Steve McQueen, para darle un puñetazo a las flamas y enseñarles que con Tío Sam y las empresas inmobiliarias no se juega, joer.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Años antes de que la burbuja inmobiliaria se llevara consigo, o paralizara temporalmente al menos, las obras en las estratoconstrucciones de Dubai, la gente estaba aterrorizada de rascatechos como el por entonces novísimo World Trade Center. Saltaron entonces dos novelas sobre el tema ("The Tower" y "The Inferno Glass", que cito en inglesito porque ignoro si hay traducción al castellano), cuyos derechos, obviamente, acabaron en los departamentos de estudios de cine, en este caso de la WB y de la FOX (cuál en cuál, no me interesa, investiguen ustedes, joer). El caso es que al darse cuenta de que los dos estudios estaban desarrollando proyectos paralelos, dijeron que eso de la competencia es buena en teoría económica, pero si los teóricos económicos tuvieran razón estarían haciéndose millonarios en vez de estar haciendo clases, así es que encargaron a un solo guionista que hiciera un Frankensteincito cosiendo y pegando de las dos, para así abocar sus esfuerzos a un solo peliculón, y repartirse las ganancias tan contentos. Y como una peli de megaincendios requería a un incombustible de toda la vida para rodarla, quedó a cargo de todo el gran Irwin Allen, AKA el Rey del Cartónpiedra por series de TV como "Tierra de gigantes", "El túnel del tiempo" o "Perdidos en el espacio", y que ya había dado el batatazo produciendo "La aventura del Poseidón". Como eran dos novelas, resultó que en la peli final habían dos protas, y como ambos eran los muy chulos Paul Newman y Steve McQueen y ninguno quería ser second best, hubo que ponerlos en paralelo y en diagonal en la secuencia de créditos, hacerlos top-billing a los dos, y de paso darles la misma cantidad de diálogos a cada uno. El resultado final fue un mastodonte de dos horas cuarenta de duración, minuto más o minuto menos, de pura acción catastrofista de la de viejo cuño, de la de toda la vida, con muchos actores en roles pequeños que puedan ser adecuadamente conchabados cada X minutos para que veamos a gente morir y sepamos que eso de la amenaza es bien real, demonios.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No es una gran peli en general, pero sí es una gran peli de catástrofes, un must-have o un must-see inevitable para entender el género como tal. Al igual que "Aeropuerto" y "La aventura del Poseidón", con las que esta peli forma la trilogía sagrada del "cataclismo con muertos esparcidos por el metraje", "Infierno en la torre" sigue el esquema más clásico del género: héroe de acción over-the-top (dos en este caso, a falta de uno), la chica del jovencito, rutilante elenco con buitres encima, el gran cataclismo con impactantes escenas de desastre, el bellaco que lo ha provocado todo y que egoístamente trata de salvar su propio ass en vez de contribuir a la causa común (y que, inevitable en toda peli de catástrofes que no sea el "Titanic" de James Cameron, acabará teniendo la muerte más gore de todas), etcétera. Y no se crea que por ser formulaica, esta peli es acartonada o carente de interés. Al contrario de otras pelis de desastres, en ésta los personajes están bien perfilados y definidos con apenas unos pocos trazos y diálogos, aunque servidos de manera irregular. Paul Newman y Steve McQueen son dos héroes de lujo, y tenerlos a ambos corriendo por carriles separados y uniendo fuerzas de momento en vez, le confiere aún más músculo heroico a la peli. William Holden, por su parte, está brillante como ese empresario que no tiene problemas de erección... de un largo y esbelto... rascacielos, para gloria de su propia billetera, claro está, no haciéndolo especialmente villanesco sino simplemente inconsciente de la verdadera situación, perdido en su danza de billetes. Richard Chamberlain, ya lo comentábamos, es un villano maravilloso, malo como cagar clavos, y da pena que no aparezca mucho más. Fred Astaire está como secundario de lujo, y es uno de los personajes más emotivos de la historia. A cambio, las chicas poco más que de relleno sexy, como mandaba el canon conservador de la época (ya saben: las mujeres están para cuidar la casa, criar bebés, y chillar y ser salvadas en cualquier catástrofe), incluyendo la radiante Faye Dunaway en un rol indigno de su solvencia, mientras que Susan Blakely está radiante y hermosísima (y, cosas del machismo del guión, está todavía más radiante cuando el puñetero Richard Chamberlain la putea vez sí y vez también a lo largo de la peli). Y aparece O.J. Simpson, años antes de su inolvidable rol como Nordberg en "Y dónde está el policía" y secuelas (y años antes también de... ya saben qué), en un rol que ni le perjudica ni le beneficia. Lo mismo cabe decir de Robert Vaughn y Robert Wagner, que están ahí más que nada para llenar la cuota de superestrellas que toda peli de catástrofes de alcurnia debe tener.

-- Vamos a la parte buena, o sea, al espectáculo puro y duro. "Infierno en la torre" lo proporciona. Mientras que la primera parte es morosita tirando a tediosa, ya puestos en la catástrofe misma el asunto se abuena lo suyo. El trabajo de efectos especiales es notable para la época, e incluso 35 años después siguen viéndose la mar de bien, considerando que la peli costó 14 millores de los verdes de su tiempo (una fortuna en su época, un moco de pavo en la nuestra). Ayuda, claro, que la peli se ambiente de noche, y así las llamas se ven más vistosas... y no se le ven tanto las junturas o el pegamento a las maquetas, claro está. La solución final que le encuentran al asunto, también es bastante buena, y espectáculo por todo lo alto.

-- Secuencias notables. La parejita de, ehm, "pecadores", que por hacer sus tropelías se condenan a acabar asados en el infierno de fuego (metafórica y literalmente). Todas las de Fred Astaire. Todas las que aparece el gato (sí, hay un gato, pero ése no era pariente mío, snif...). El fallido rescate en helicóptero. Richard Chamberlain recibiendo (¡al fin!) su merecido, joer con el desgraciao p**omadr* (el personaje, no el actor, of course). Y Steve McQueen, chulo como... bueno, como Steve McQueen, siendo convencido para hacer el trabajo final ("sí, encontraron a un tonto para que lo hiciera", con toda la resignación del mundo).

IDEAL PARA: Ver una peli de catástrofes de las buenas, de las canónicas, de las clásicas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos... pero les proporciono la mitad de ellos: ¡¡¡BOOOMMM!!!].



-- De los primeros en palmarla, y bien palmada miren ustedes [en inglés, sin subtítulos, pero con música de John Williams, leñe].

3 comentarios:

Cidroq dijo...

Esta película la vi de niño y es de las primeras de desastres que recuerdo, la vi en la vieja videocassetera que nos heredo una tía.

Black Arrow dijo...

Puede encontrarse traducido el libro de Scortia y Robinson pero mejor nos quedamos con la película.
La he visto un montón de veces.

Saludos

General Gato dijo...

A CIDROQ: Yo la vine a ver bastantes años después. Para esas fechas ya había visto mi propio infierno en la torre y en pleno noticiario, con el incendio de las torres Santa María en Santiago de Chile, en 1983, así es que no me impresionó tanto como podría haber sido, aunque claro, lo de la peli es mucho más ampuloso que el par de pisitos quemados acá. Aunque la peli igual da cuco y todo, la escena en que el par de amantes la palman más o menos entre los primeros todavía me estomaga...

A BLACK ARROW: Ignoraba que se había traducido el libro, gracias por el dato. Y no sé por qué tengo el presentimiento de que la peli es mejor, si el punto de la historia es la espectacularidad pura y dura. Saludos igualmente.

Seguidores